29 agosto 2007

ReCuErDo De UnA NoChE


Sentir su aliento sobre mis pechos ha sido lo mejor que me pudo suceder en esta semana. Pensaba en las clases de seminario mientras mi mente viajaba y mi cuerpo se quedaba inmovil en el salon de clases.

Me acomode en la silla, me perdi de la clase, cerre los ojos y simple y sencillamente comence a recordar aquellas noche. Nuestra relacion desde que comenzo ha sido a distancia, por ende las ganas de vernos siempre se vuelven ansias locas y desesperadas, por besarnos, tocarnos, por estar juntos.

Nos vimos en un cafe. Platicamos un rato sobre la cotidianidad de nuestras vidas, mientras nuestras pupilas se dilataban llenas de deseos por la desesperacion de unir nuestros cuerpo, de hacernos el amor. Decidimos partir a su cuarto de hotel. Subiendo las escaleras me tomo por la cintura y comenzo a rozar sus manos por mi trasero, mi cuerpo se sentia desesperado, los deseos por hacerlo mio se hacian mas grandes.

Nos paramos un momento en el pasillo y comenzo a besar suavemente mi cuello mientras mis manos acariciaban tiernamente su espalda. Me recargo sobre la pared y toco mis pechos, sentir sus manos tibas alrededor de mis pezones me excitaba, poco a poco nuestras lenguas se entrelazaban en un beso humedos y apasionado. Se acomodo a mi cuerpo rapidamente y levante un poco mi pierna derecha para poder sentir su miembro excitado sobre mi falda, su mano bajo lentamente hacia mi muslo ... la piel se me ponia chinita ... me estremeci de placer. Mis manos desesperadas comenzaban a desabrochar su camisa, ya queria sentir su cuerpo, mientras mis labios suaves besaban su cuello.

Paramos un momento, nuestras respiraciones se escuchaban agitadas, nos miramos fijamente, de pronto acero su cara a mi rostro y susurro a mi odio: -Te deseo-. Lo tome de la mano y caminamos hacia su habitacion.

Me recosto sobre la cama, sus manos tocaron todo mi cuerpo y poco a poco me fue despojando de toda prenda que cubria mi piel. Me observo por unos segundos y beso a beso recorrio el mismo camino sobre mi cuerpo que ya habia pasado con sus manos. Cerre mis ojos y me deje llevar por el momento. Senti sus besos en mi vientre y como comenzaba a sumergir su lengua tibia en mi parte, la recorria con hambre, mis manos comenzaron a apretar fuertemente la cama mientras mi cuero comenzaba a moverse manera involutaria. Mis gemidos de placer se escuchaba en aquella habitacion silenciosa.

Cuando abri mis ojos tenia su cuerpo sobre el mio. Sentia como poco y suavemente entraba en mi cuerpo y nos haciamos uno mismo. Besaba mis senos con sed de amor. Nos volvimos una sola persona. Nuestros cuerpos llenos de sudor dejandose llevar por un vaiven de placer. Que culmino con un grito de placer que broto de mi boca y un fuerte abrazo.

Abri los ojos y recorde que me encontraba en clase. Una sonrisa ilumino mi rostro mientras comenzaba a morderme los labios, habia tenido nuevamente esa sensancion en mi cuerpo, deseaba llegar para recorder mi cuerpo con los dedos ... pero ahora con su voz al telefono guiandome.

Saludos desde lo mas calido de mi ser ... CoRaZoN

03 agosto 2007

PrOgRaMa De MeDiA NoChE

La noche era fría. Como todos los viernes me decidí a escucharlo, su programa comenzaba a la media noche y trataba sobre historias eróticas que contaba él o narraba la de sus radio escuchas. Ese día prendí la radio y me senté en el sillón de la sala, escuchando su voz, anhelando tener su cuerpo sobre el mió. Me encantaba escuchar su programa, solo para sentir esa excitación que provocaba sobre mi cuerpo.

Ese día había tomado una decisión, me volvería la protagonista de una de sus historia, llamaría al programa y narraría lo que me cuerpo deseaba, lo que yo deseaba hacer con el. Mi cuerpo se encontraba cubierto por una pijama de satín color lila, sin mangas, me había depilado las piernas por la mañana y por la ventaba entraba una pequeña corriente de aire que mi cuerpo la sentía fresca. Tome el teléfono y marque.

-Si, bueno, ¿con quien tengo el gusto-
-Mariela- conteste aunque fue un nombre ficticio.
-OK, Mariela, pues el micrófono es todo tuyo, cuéntanos tu historia-

De solo escuchar su voz mi cuerpo comenzó a vibrar. Me quede un momento callada, no sabia que decirle, no tenia ninguna historia en mente, quería realizar una con el pero no sabia por donde comenzar. Así que suspire un momento, me relaje y comencé a imaginar todas aquellas cosas que siempre imaginaba cuando contaba alguna historia el u otras personas.

-Mariela … ¿sigues ahí?- pregunto al ver que guarde silencio.
-Si, simplemente que estaba ideando como comenzar mi historia-
-¡Perfecto! Somos todos tuyos-
-Mi historia comienza en una noche nublada, escuchando tu programa, todas los viernes me recuesto en el sillón e imagino ser la protagonista de las historias que cuenta, hoy quiero realizar esa fantasía. ¿Me lo permites?-
-Claro, dime en que te puedo ayudar o ¿solo debo escuchar?-
-OK. Imagina mi cuerpo, cabello largo oscuro, mis labios pintados con lips stick brilloso sabor fresa, mi pijama de satín color lila, dejando a la vista mis piernas, largas y carnosas-
-Lo imagino perfectamente Mariela, continua- platicaba al micrófono mientras su voz comenzaba a cambiar y su respiración se lograba escuchar un poco agitada.
-Por la ventana entra una pequeña ráfaga de viento fresco, lo siento entre mis piernas calientes, sudorosas, comienzo a pasar lentamente mis manos sobre mis pechos, la pijama deja notar la excitación de ellos, pequeños, llenos de calor, mi mano derecha baja por mis muslos, los roza suavemente, me siento rara, diferente-
-¡Wow! ¿En realidad todo eso te imaginas conmigo Mariela?-
-Todo eso y mucho mas si así lo deseas-
-Tenemos que ir a un corte, ¿Te parece si continuamos con tu historia al regresar de comerciales?-
-Claro, si ya he esperado muchas noches una mas no me cuesta nada-Respondí mientras me humedecía los labios. Y escuchaba como mandaba a comerciales.

-Mariela ¿sigues ahí?-
-Si, dime-
-¿Te agradaría que tu fantasía se volviera realidad?-
De pronto mi piel se estremeció y me senté rápidamente en el sillón, me puse nerviosa, emocionada, excitada.
-Si claro-
-Puedes marcarme al terminar el programa, no tarda en terminar la canción que programa y debo seguir con mi trabajo-
-Claro, me comunico mas tarde contigo-.

No sabia como reaccionar, subí y busque la lencería mas coqueta que me había comprado hace tiempo, mientras revoleteaba mi imaginación volaba y pensaba en las miles de formas que deseaba que me hiciera suya, en el suelo, en la cama, en todos lados. Al fin encontré mi ropa adecuada, un brassier de encaje rojo a media copa que dejaba notar mis senos pequeños pero delicados y un tanga roja, sencilla, fácil de quitar, rápida de excitar. Buque aquellas zapatillas blancas que tanto me cansaban pero que me hacían notar las piernas mas grandes y jugosos. Tome mi vestido azul marino, straple; vacié un poco de colonia en mi pecho y volví a sentarme en la sala.

-Pues bueno mis queridos radioescuchas esto fue todo por hoy, esperamos les hayan gustados las historias y nos vemos el próximo viernes, puntuales a las 11:00, por cierto, sigo en espera de tu llamada. Les envió un saludo desde lo mas calido de mi ser-

Al tomar el teléfono mis piernas temblaron, me había enviado un mensaje por la radio, quería saber de mi, tenia ganas de mi como yo de el. Marque rápidamente.

-¿Mariela?-
-Jajaja, aun ni digo “Hola” y ya preguntas por mi- respondí con voz nerviosa.
-Pensé que no me marcarías, sabes me quede con muchas ganas de … conocerte-
-¿Enserio? ¿Estas seguro de lo que deseas hacer?-
-No ahí necesidad de tener seguridad muñeca, simplemente lo deseo. Que te parece ir a tomar un café y después ver lo que pasa-
-Perfecto (sabia que hoy realizara la mayor de todas mis fantasías)-
-Nos vemos en 15 minutos en el café de la esquina donde esta la radiofusora, ¿Como sabré que eres tu?-
-Simplemente lo sabrás cuando me veas llegar. Hasta pronto-

Colgué el teléfono, tome mi bolsa y guarde lo necesario. Abrí la puerta y un viento frió recorrió mis piernas, el cielo se veía nublado pero podía notar la luna a lo lejos. Llegue al café y ahí estaba, sentado, con una chamarra de mezclilla, camisa blanca, pantalón justo y esa barba de candado, tal como se veía de sexy en las fotos de la radiofusora. Antes de entrar me puse un mas de lips stick en los labios y abrí la puerta, alzo su mirada del café, me devoro con la mirada, como yo lo hice con el, se levanto y me saludo con la mano a lo ojos, invitándome a acercarme a el.

-Tal como te imaginaba- Me miraba los labios mientras humedecía los suyos y mis mejillas se sonrojaban.
-Esto es algo nuevo para mi, nunca me había animado, solo que contigo es diferente, eres muy atractivo- Por los nervios comenzaba a hacer rollito mi cabello con los dedos.
-¿Entonces posponemos el café? ¿Quieres ir a mi departamento?- Mi cuerpo volvió a temblar, no lo podía creer.
-Si, el café lo podremos tomar por la mañana- Mi mirada estaba fijada en sus manos, se veían fuertes y rasposas, moría por que recorrieran todo mi cuerpo.
-La cuenta- Le dijo a la mesera, -Tengo mi carro estacionado en la cuadra de la estación, vamos-.

Saliendo del café, tomo mi mano, caminamos lentamente hacia el auto, me abrió la puerta y mientras subía mis piernas puede notar como las observaba, así con una mirada lasciva, una mirada que me excitaba. Llegamos a su departamento, entramos a su cuarto que tenia un ventana grande con una vista hermosa de la ciudad.

-¿Cierro las cortinas?- Pregunto mientras pasaba y rozaba su mano por mi trasero.
-No, me gusta ver la luna-

Puso la luz tenue, se dio la vuelta y me tomo de la cintura acercando a él, beso mis labios y se dirigió directamente a mis pechos.

-Hueles rico- Aspiraba y exhalaba en mi pecho suavemente.
-Gracias, veo que si me puse la loción en los lugares indicados-

Bajo el cierre lentamente, que se ubica en mi espalda, sentía sus manos grandes sobre ella. Cuando me di cuenta, me tenia completamente en ropa interior frente a él. Se alejo un poco y me observo con detenimiento.

-¿Tu no haces nada?- Pregunto mientras miraba fijamente mi cuerpo, con una mirada de ansiedad.
-Esta noche no, guapo, esta noche simplemente soy tuya- Respondí mientras desabrochaba mi brassier.

Al verlo caer, bajo a mis piernas, las recorrió lento, con esas manos ásperas que imagine sobre mi tantas noches. Me quito mis zapatillas y poco a poco, beso a beso subió por mi pierna derecha hasta mi ombligo, cruzo toda esa parte y beso a beso bajo hasta la punta de mi dedo gordo del pie izquierdo. Mientras mi respiración se aceleraba, no sabia si estaba soñando, pero disfrutaba cada beso, cada caricia.

Se sentó en la orilla de la cama, me tomo de espaldas, sentía sus manos tibias bajando, subiendo desde mi trasero hasta mi cuello, me tomo por la cintura y me volteo. Me acerco a el y comenzó a lamer mis senos, sentía su lengua porosa sobre mis pezones, la piel comenzaba a ponérseme chinita y mi vagina comenzaba a humedecerse mas y mas. Llego a mi ombligo después de zacearse con mis senos.

-¿Te la quito o te la quitas tu sola?- Pregunto mientras seguía besando mi vientre.
-Como gustes, ya te dije que esta noche soy tuya- Respondí con la voz un poco entre cortada de tanta excitación.

Con su dedo índice comenzó a bajarla lentamente. Cuando la tenia en mis pies levanto la mirada, se recargo en sus brazos y me observo durante unos minutos. Ahí estaba yo, con los ojos cerrados con la luz de la luna alumbrado mi cuerpo excitado. Comenzó a quitarse la camisa y desabrochar su pantalón. Cuando abrí mis ojos lo tenia frente a mi, desnudo, como siempre lo había soñado, los protagonistas de mi propia historia.

Levante mi pie derecho para quitarme por completo mis interiores, se levanto frente a mi, sentí como su cuerpo y su miembro desnudo rozaban mi piel, como comenzaba a humedecerme mas, mi mente comenzaba a viajar y me dejaba llevar por el momento. Se sentó nuevamente en la orilla de la cama. Me miro a los ojos.

-Ven, siéntate-

Me acerque, nerviosa, excitada, emocionada. Abrí mis piernas y me senté sobre él. Sentí como su miembro entraba lentamente sobre mi, como me satisfacía y me hacia llega al placer en tan poco tiempo. Me tomo de la cintura y comenzamos a mover nuestros cuerpos en un vaivén lleno de éxtasis. Podía sentir sus flujos y los míos, podía sentir nuestros cuerpos caliente como siempre lo había añorado en mis noches solas de pasión. Lo tenia dentro de mi. Sus labios comenzaron a recorrer a besos nuevamente mis senos, sentía su saliva sobre mi y cada vez me excitaba mas. Nuestros labios se unieron en un beso, el beso mas delicioso que me pudo dar en toda esa noche. Sentir sus manos en mi cintura, su miembro dentro de mi y ese beso me hicieron llega al éxtasis.

Al abrir nuevamente los ojos, me veía desnuda, recostada junto a él. Su pecho aun denotaba una respiración exaltada, yo al abrir los ojos había despertado de ese viaje que en segundos me había hecho realizar. Sonrió, con esa sonrió de satisfacción que no podía confundirse.

-¿Crees que ya sea hora del café?-
Sonreí me acerque a el y le respondí:
-Te dije que esta primera vez seria tuya, mas no que no te haría mió después-

Me abrazo y comenzábamos a besarnos. Sabia que volvería a tener un viaje mas esa noche.

Saludos desde lo mas calido de mi ser ... CoRaZoN.


02 agosto 2007

BaJo La LLuViA


Caminando una noche fría y sola se encontraba ella, con un vestido negro de grande escote que dejaba notar la gran proporción de sus senos y sus muslos carnosos. Iba buscando con quien tener una noche plena y satisfactoria, estaba decidida a dejar atrás todas esas ideas anticuadas de que la mujer no puede demostrar su cachondez su forma de expresar la pasión; iba en busca de alguien con quien pudiera desatar sus mas tiernas y pervertidas fantasías, alguien que la hiciera gritar de placer, que la llevara a otro mundo.

En su camino paso junto a un bar, de pronto vio salir a un hombre que para ella era atractivo, un hombre grande, de tez blanca, cuerpo marcado, ojos expresivos. El la observo pasar y mientras caminaba frente a el escuchaba sonar sus tacones sobre la banqueta, no pudo evitar bajar su mirada y observar desde sus dedos hasta donde el vestido dejaba notar sus piernas, fuertes, jugosas a su mirada. Se acerco lentamente a ella y le pregunto:-¿Hacia donde te diriges tan sola primor?- a lo que ella contesto: -A ningún lado en particular, estoy en busca de un poco de diversión-. Lo miro con una sonrisa picara y continuo su camino, a paso lento, él la siguió, la tomo de la mano y la volteo con un poco de fuerza hacia su cuerpo, sus ojos quedaron fijados frente a frente, ella con sus manos pudo notar los pechos de el, tras la camiseta negra que los escondía. -¿Cómo te llamas?- pregunto el con una voz seductora y gruesa, - Carolina- respondió, alejándose un poco de el pero observándolo fijamente a los ojos.

No hubo necesidad de mas palabras, sus miradas decían el calor que guardaban dentro de sus cuerpos, la se tomo de la mano y la llevo al callejón que estaba junto al bar. Pronto sintió sus manos en su cintura y el calor que su boca expiraba sobre el cuello de ella. Comenzó a besarla lentamente, mientras ella tocaba su cuerpo musculoso y comenzaba a quitarle la camiseta. La recargo sobre una pared y bajo su mano, sin indicación alguna, ella ya tenia su pierna derecha a la altura de sus muslos, semi doblada, sentía el roce de sus labios en su cuello, èl podía notar sus muslos excitados y sudorosos, y mientras mas la tocaba y besaba, ella comenzaba a quitarle la camisa, a oler y saborear su piel, esa piel desconocida que tanto la estaba haciendo disfrutar.

El tirante de su vestido que le quedaba un poco flojo, comenzaba a bajarse. Se acerco a su odio y le dijo:-Vamos a mi departamento Carolina, la noche comienza nublarse y no me quiero quedar con ganas de ti-,a lo que ella respondió, con su voz excitada –No, quiero seguir aquí contigo, vivir la adrenalina de que me hagas tuya bajo la lluvia-. Eso lo excito mas y decidió continuar su camino por esas piernas que lo había vuelto loco, mientras Carolina se mordía los labios y solo se escuchaba su respiración agitarse cada vez mas y mas. Pronto las manos de Carolina comenzaron a explorar su cuerpo, tocaba su espalda y deslizaba sus dedos suavemente con las gotas de lluvia que caían sobre ellos, lentamente comenzó a desabrochar su cinturón.

Las gotas de lluvia que mojaban sus cuerpos los excitaban mas y era casi imposible evitar lo inevitable, la lluvia creo vapor en el lugar, vapor que ocultaba sus cuerpos entrelazados con besos y caricias a la vista de las demás personas que caminaban por esa calle. Decidieron ir a un lugar mas oscuro al fondo del callejón, donde se ubicaba un carro viejo y en desuso. Carolina se sentó en el cofre, recargo su cuerpo hacia atrás y abrió un poco sus piernas abiertas, invitándolo a poseerla a hacerla suya.

El se acerco y noto que nuevamente el tirante de su vestido comenzaba a bajarse, con su mano decidió tocar sus pezones erectos y tibios, poco a poco el tirante de su vestido cayo y logro dejar a la vista su pecho izquierdo, con una aureola grande y pezón color café, no se pudo contener y comenzo a pasar su lengua sobre el, Carolina comenzó a echar su cuerpo hacia atrás de lo excitada que se encontraba mientras la lluvia caía sobre sus cuerpos casi desnudos. Las manos de ella comenzaban a pasar de sus pechos a su abdomen, siguió bajando hasta encontrar el cierre de pantalón, mientras el bajaba poco a poco sus manos hasta llegar a su ropa interior, que no encontró, se topo con su parte, caliente y humeda. Levanto su pierna derecha, ya estaba decidido a poseerla, a hacerla suya, bajo su pantalón lo mas rápido que pudo pero de pronto una luz se encendió y sus cuerpos bajo la lluvia se tuvieron que ver separados, presurosos salieron de nuevo hacia la calle, aun excitados y sudorosos, con la adrenalina dentro de sus cuerpos, se volvieron a mirar fijamente y sonrieron, una sonrisa llena de satisfacción y ansias.

Comenzó a ponerse su camisa, Carolina aun con las pupilas dilatadas y sus labios resecos lo observaba con deseo, al terminar el se recargo en su moto, observaba su cuerpo, mojado bajo la lluvia, su vestido delataba sus senos, aun la deseaba, la miro fijamente y le pregunto: –Carolina, ¿te volveré a ver?- Ella se acerco a el y susurro a su oído aun con su respiración aun agitada y excitada: -Todos los sábados a esta hora me gusta salir a despejar mi mente así como lo hice hoy-. Le dio un beso y comenzó a caminar bajo la lluvia.

La vio retirarse y perderse entre la oscuridad, humedecía sus labios mientras veía como se contoneaba su cadera y el sonido de sus tacones se hacían lejanos, observaba el vaivén de ese vestido hasta donde la vista le permitió, subió a su moto con esas ansias de esperar a verla despojada de ese vestido negro que ahora solo guardaba en su imaginación.
Saludos desde lo mas calido de mi ser ... CoRaZoN

PrEsEnTaCiOn

BUENO DECIDI COMENZAR ESTE BLOG AQUI, NO SE POR QUE ME LLAMO LA ATENCION ESTE SITIO DESPUES DE VISITAR ALGUNOS.

AQUI DONDE HE DE PLASMAR TODAS AQUELLAS FANTASIAS QUE VIVEN EN MI SER Y LOS ENCUENTROS PASIONALES QUE ANSIO TENER O TUVE. ESPERO SEA DE DISFRUTE DE TODOS AQUELLOS QUE LES GUSTE EL EROTISMO.

POR EL MOMENTO SOLO ES UNA PRESENTACION ... ESPEREMOS QUE MAÑANA FLUYAN ALGUNOS SECRETOS CACHONDOS QUE VIVEN DENTRO DE MI. HOY ME BASTA CON MI BREVE INTRODUCCION.

"... y sus dedos rozaban mis pezones llenos de calor, sobre mi blusa, mientras mi respiracion se agitaba y mis labios comenzaban a rozar su cuello ..."

SALUDOS DESDE LO MAS CALIDO DE MI SER.