02 agosto 2007

BaJo La LLuViA


Caminando una noche fría y sola se encontraba ella, con un vestido negro de grande escote que dejaba notar la gran proporción de sus senos y sus muslos carnosos. Iba buscando con quien tener una noche plena y satisfactoria, estaba decidida a dejar atrás todas esas ideas anticuadas de que la mujer no puede demostrar su cachondez su forma de expresar la pasión; iba en busca de alguien con quien pudiera desatar sus mas tiernas y pervertidas fantasías, alguien que la hiciera gritar de placer, que la llevara a otro mundo.

En su camino paso junto a un bar, de pronto vio salir a un hombre que para ella era atractivo, un hombre grande, de tez blanca, cuerpo marcado, ojos expresivos. El la observo pasar y mientras caminaba frente a el escuchaba sonar sus tacones sobre la banqueta, no pudo evitar bajar su mirada y observar desde sus dedos hasta donde el vestido dejaba notar sus piernas, fuertes, jugosas a su mirada. Se acerco lentamente a ella y le pregunto:-¿Hacia donde te diriges tan sola primor?- a lo que ella contesto: -A ningún lado en particular, estoy en busca de un poco de diversión-. Lo miro con una sonrisa picara y continuo su camino, a paso lento, él la siguió, la tomo de la mano y la volteo con un poco de fuerza hacia su cuerpo, sus ojos quedaron fijados frente a frente, ella con sus manos pudo notar los pechos de el, tras la camiseta negra que los escondía. -¿Cómo te llamas?- pregunto el con una voz seductora y gruesa, - Carolina- respondió, alejándose un poco de el pero observándolo fijamente a los ojos.

No hubo necesidad de mas palabras, sus miradas decían el calor que guardaban dentro de sus cuerpos, la se tomo de la mano y la llevo al callejón que estaba junto al bar. Pronto sintió sus manos en su cintura y el calor que su boca expiraba sobre el cuello de ella. Comenzó a besarla lentamente, mientras ella tocaba su cuerpo musculoso y comenzaba a quitarle la camiseta. La recargo sobre una pared y bajo su mano, sin indicación alguna, ella ya tenia su pierna derecha a la altura de sus muslos, semi doblada, sentía el roce de sus labios en su cuello, èl podía notar sus muslos excitados y sudorosos, y mientras mas la tocaba y besaba, ella comenzaba a quitarle la camisa, a oler y saborear su piel, esa piel desconocida que tanto la estaba haciendo disfrutar.

El tirante de su vestido que le quedaba un poco flojo, comenzaba a bajarse. Se acerco a su odio y le dijo:-Vamos a mi departamento Carolina, la noche comienza nublarse y no me quiero quedar con ganas de ti-,a lo que ella respondió, con su voz excitada –No, quiero seguir aquí contigo, vivir la adrenalina de que me hagas tuya bajo la lluvia-. Eso lo excito mas y decidió continuar su camino por esas piernas que lo había vuelto loco, mientras Carolina se mordía los labios y solo se escuchaba su respiración agitarse cada vez mas y mas. Pronto las manos de Carolina comenzaron a explorar su cuerpo, tocaba su espalda y deslizaba sus dedos suavemente con las gotas de lluvia que caían sobre ellos, lentamente comenzó a desabrochar su cinturón.

Las gotas de lluvia que mojaban sus cuerpos los excitaban mas y era casi imposible evitar lo inevitable, la lluvia creo vapor en el lugar, vapor que ocultaba sus cuerpos entrelazados con besos y caricias a la vista de las demás personas que caminaban por esa calle. Decidieron ir a un lugar mas oscuro al fondo del callejón, donde se ubicaba un carro viejo y en desuso. Carolina se sentó en el cofre, recargo su cuerpo hacia atrás y abrió un poco sus piernas abiertas, invitándolo a poseerla a hacerla suya.

El se acerco y noto que nuevamente el tirante de su vestido comenzaba a bajarse, con su mano decidió tocar sus pezones erectos y tibios, poco a poco el tirante de su vestido cayo y logro dejar a la vista su pecho izquierdo, con una aureola grande y pezón color café, no se pudo contener y comenzo a pasar su lengua sobre el, Carolina comenzó a echar su cuerpo hacia atrás de lo excitada que se encontraba mientras la lluvia caía sobre sus cuerpos casi desnudos. Las manos de ella comenzaban a pasar de sus pechos a su abdomen, siguió bajando hasta encontrar el cierre de pantalón, mientras el bajaba poco a poco sus manos hasta llegar a su ropa interior, que no encontró, se topo con su parte, caliente y humeda. Levanto su pierna derecha, ya estaba decidido a poseerla, a hacerla suya, bajo su pantalón lo mas rápido que pudo pero de pronto una luz se encendió y sus cuerpos bajo la lluvia se tuvieron que ver separados, presurosos salieron de nuevo hacia la calle, aun excitados y sudorosos, con la adrenalina dentro de sus cuerpos, se volvieron a mirar fijamente y sonrieron, una sonrisa llena de satisfacción y ansias.

Comenzó a ponerse su camisa, Carolina aun con las pupilas dilatadas y sus labios resecos lo observaba con deseo, al terminar el se recargo en su moto, observaba su cuerpo, mojado bajo la lluvia, su vestido delataba sus senos, aun la deseaba, la miro fijamente y le pregunto: –Carolina, ¿te volveré a ver?- Ella se acerco a el y susurro a su oído aun con su respiración aun agitada y excitada: -Todos los sábados a esta hora me gusta salir a despejar mi mente así como lo hice hoy-. Le dio un beso y comenzó a caminar bajo la lluvia.

La vio retirarse y perderse entre la oscuridad, humedecía sus labios mientras veía como se contoneaba su cadera y el sonido de sus tacones se hacían lejanos, observaba el vaivén de ese vestido hasta donde la vista le permitió, subió a su moto con esas ansias de esperar a verla despojada de ese vestido negro que ahora solo guardaba en su imaginación.
Saludos desde lo mas calido de mi ser ... CoRaZoN

1 comentario:

Anónimo dijo...

HOLA ESPERO SIGAS ESCRIBIENDO LA VERDAD ME GUSTARON MUCHO TUS RELATOS HACES PASAR UN RATO AGRADABLE SE ME HACEN UN ESCRITO RELATADO CON SUAVIDAD Y DELICADEZA ADEMAS DE ALGO QUE TIENE QUE NO LOS HACE SONAR VULGARES OJALA SIGAS ESCRIBIENDO NO SOLO RELATOS DE ESTE TIPO SINO DE TODO..TIENES BUENA IMAGINACION...ESPERO SEA TU IM AGINACION Y NO TUS VIVENCIAS JAJAJA